Aspectos formales:
Es un libro de apenas 90 páginas en el que el diálogo que se va dando entre los distintos personajes es muy especial; se basa en un lenguaje muy poético, aparentemente sencillo, pero que poco a poco se va transformando en un lenguaje de enseñanzas de vida que ayudarán a la comprensión y valoración, tanto de las cosas sencillas como de las más complejas.
El estilo de Saint-Exupéry presenta matices de infinita ternura y comprensión hacia los niños, de tal forma que parece haber descubierto la manera de llegar al mundo fantástico y maravilloso de la infancia.