13. El extranjero

(Albert Camus)

Estímulo:

El extranjero estimula primeramente por su estilo. Después por el propio personaje, casi una no-persona. O sí, pues encontramos similitudes con tantos y tantos conocidos. Y sospechamos que eso no puede ser así, que hay que ir más allá de ese vacío vital. Nos indigna que se case con María porque le da igual una mujer que otra. Nos aterra que cuando el juez le pregunte por qué mató al árabe el no sepa qué responder y diga que hacía calor.