Estímulo:
En España sabemos, para desgracia nuestra, lo que es el terrorismo. Pero a veces, la frontera entre la legitimidad de una causa y los medios para defenderla no son fáciles. Hay quien bienintencionadamente defiende ciertos derechos de pueblos o individuos, y no repara si todo medio es lícito, si el resultado será peor o mejor que la situación denunciada. Hay revolucionarios de salón, que cierran los ojos ante las injusticias de ciertos regímenes; hay simpatizantes de ciertas causas que prefieren no ver la sangre con que éstas alfombran su lucha. Todos estos deben sentir el aldabonazo a su conciencia que es Los justos.