Aspectos formales:
No es éste un libro académico. No es un tratado de ética, ni un apéndice del temario de 1º de Bachillerato. Ni siquiera son serios los capítulos: "Haz lo que quieras", "parece Pepito Grillo", "Tanto gusto", etc. Savater trata de abordar con un lenguaje sencillo -y a menudo divertido- cuáles los temas de la ética (la libertad, el placer, el deber, el bien, la felicidad, la conciencia, la sociedad, etc.), y sobre todo explicándole a Amador por qué son importantes, por qué nos va la vida en ello, por qué no podemos ser personas sin ser personas morales.
Y todo esto lo hace a lo largo de menos de 200 páginas, en un texto que se lee mucho mejor que la mayor parte de las novelas, en un estilo brillante y ágil, pero que en absoluto es trivial. En realidad, Savater quiere decirle a Amador que no por escribir páginas muy oscuras se consiguen libros profundos. A veces se consiguen excelentes reflexiones a partir de experiencias cotidianas, a veces a partir de cuentos, de mitos, de viejas historias. Pues la ética no es cuestión de viejos profesores encorvados, sino de todos los seres pensantes. Y los jóvenes lo necesitan especialmente: si uno no piensa por sí mismo, alguien lo hará por él, y le engañará, la manipulará, le venderá fantasías, supersticiones y totalitarismos de toda índole.