"El alumbramiento del hombre que todo niño lleva en su interior"
El polizón del “Ulises” cuenta la historia de Jujú, un bebé abandonado a la puerta de la casona de unas hacendadas solteronas, desde el atardecer de primavera en que lo encuentran envuelto en harapos hasta el día de su undécimo cumpleaños, en el que va a tener lugar el desenlace inesperado del episodio central del relato, episodio de tal trascendencia para el desarrollo de la personalidad del niño, que acarrea su súbita transformación en adulto.
Se trata de un breve relato de aventuras que destila el aroma de los cuentos tradicionales. La historia se sitúa en un lugar y un tiempo indefinidos, un pueblecito perdido en alguna región montañosa del interior, y probablemente en los años de la posguerra. Un cierto tono humorístico que se desprende del pintoresquismo de algunas situaciones o personajes (sus tías son como tres hadas madrinas bondadosas y benefactoras) hace su lectura agradable aunque la autora no abandona nunca el sentido de la realidad. Podríamos decir que es como un cuanto de hadas al revés, un país real del que no se ha erradicado el miedo, la incertidumbre y las necesidades, de inviernos crudos en los que hay que levantarse temprano y trabajar para ganarse el sustento, donde hay obligaciones y tareas que