17. Fahrenheit 451

(Ray Bradbury)

"La perspectiva de un mundo sin libros"

Se trata de una utopía futurista donde se denuncian los peligros de una civilización hipertecnificada que ha ido arrinconando poco a poco los sentimientos y el cultivo del espíritu. Las relaciones humanas se ha ido deteriorando y el lugar de la comunicación lo han venido a ocupar de manera exclusiva los programas de la Televisión, omnipresente en todos los hogares. Una atmósfera enrarecida y como de amenaza a un enemigo indefinido lo invade todo convirtiendo la existencia en una auténtica pesadilla.

El protagonista es Montag, miembro de un extraño cuerpo de bomberos que en lugar de dedicarse a apagar incendios tiene encomendada la misión de quemar libros porque el sistema los considera perniciosos para la salud mental de los ciudadanos. Su lectura crea inquietud, problemas de conciencia, pues hace al ciudadano más autorreflexivo, y provoca, según ellos, tristeza y melancolía. Una noche al volver a casa, después de su “trabajo” se encuentra con Clarisse, una dulce muchacha, vecina suya, que le recuerda el placer de las cosas sencillas, el olor de las frutas maduras, lo agradable que resulta pasear bajo la estrellas o el placer de sentir la fina lluvia resbalar sobre el rostro.

A partir de ese encuentro ya nada va a ser igual para él; Montag echa de menos una vida más plena, más reflexiva, menos rutinaria y vacía y comienza a hacerse preguntas, a replantearse por qué se queman los libros…