Aspectos formales:
Poe no plantea dificultades especiales de comprensión. Al tratarse de una colección de relatos la lectura se administra muy bien no siendo necesario dedicarle al libro mucho tiempo cada vez. Aisladamente, cada relato posee toda la intensidad y la concentración expresivas inherentes a las narraciones breves, y cada reflexión, cada detalle por ínfimo que parezca es valioso y está al servicio de un final imprevisto y a la vez perfectamente planificado. La lectura de Poe representa la experiencia del límite, cada nuevo episodio en el devenir de los acontecimientos en que se ve sumido el personaje nos trasmite la sensación de ser algo insoportable que hará estallar en mil pedazos su capacidad de aguante o su precario equilibrio emocional, pero nuevos elementos son introducidos progresivamente viniendo a constituir otras tantas nuevas "vueltas de tuerca", forzando los sentimientos, las emociones o las percepciones de nuestro protagonista hasta límites insospechados.