18. Narraciones extraordinarias

(Edgar Allan Poe)

"La experiencia del límite"

La obra de Poe es el crisol en el que se funden y encuentran una primera formalización genial muchas de las variantes del género narrativo llamadas a jugar un papel primordial en la literatura contemporánea (y posteriormente, en el cine) como son los relatos de terror, las narraciones fantásticas o la novela policial, subgéneros que incorporan como ingredientes esenciales, el misterio, lo sobrenatural o sencillamente lo extraño o lo maravilloso. Acceder a los universos oníricos de Lovecraft, al terror atávico del Drácula de Bram Stoker, a la frialdad analítica de la novela negra, al suspense de las novelas de Agatha Christie o a las alegorizaciones de Kafka presupone haber pasado previamente por la escritura inquietante, perturbadora, de Poe.

Se han hecho múltiples ediciones de los relatos del autor, agrupándolos según diferentes criterios y oportunidad. Quizá la edición definitiva es la de Alianza Editorial, en dos volúmenes y traducción de Julio Cortázar que incluye todos sus relatos breves. Con el título Narraciones extraordinarias nos referimos nosotros de manera genérica a una selección de algunos de sus mejores relatos de terror, que ha agrupado la Editorial Anaya (colección “Tus libros”) bajo el título de El Gato negro.

Además de El gato negro, consumada radiografía de la violencia sádica, la antología incluye entre otras: William Wilson, la historia de un joven perseguido por su doble; El pozo y el péndulo, que relata el suplicio atroz de un condenado en las temibles mazmorras de la Inquisición; El retrato oval, que cuenta la historia de un pintor obsesionado por representar la “vida” que consigue al fin su objetivo, aún a costa de arrebatársela a su modelo y amante; la horripilante historia de El corazón delator; la extraña Berenice, o la que el autor consideraba su preferida: Ligeia, un inspirado relato de amor y muerte en el que la idealización de la mujer amada y la descripción de los extravíos que su pérdida provoca en el espíritu sensible del protagonista sobrepasan los excesos del romanticismo más exacerbado para desembocar en el territorio de los fenómenos sobrenaturales.