24. El nombre de la rosa

(Umberto Eco)

Estímulo:

Casi cualquier novela negra es estimulante. Sentimos los occidentales una pasión incorregible por resolver enigmas y encontrar soluciones; nos azora eso de convivir con el misterio. Todos hemos oído hablar de las polémicas entre las órdenes religiosas, de la Inquisición, de los libros prohibidos, de las herejías. Pues bien, aquí está todo, una serie de ingredientes sabiamente cocinados en una receta irrepetible.